martes, 6 de enero de 2009

Era de Esperarse


Como el primer día en que la vi... ahí sentada en galicia un poco nerviosa y triste, con la duda si iría aunque en el fondo su corazón sabía a ciencia cierta que lo haría, como en ese pequeño instante en que cruzamos las miradas y lentamente el tiempo se perdía en el espacio y muy despacio una sonrisa se dibujaba en nuestros rostros, como si supiéramos de forma implícita que todo ahora estaría bien...

Que las lágrimas tendrían un nuevo significado, que ahora ya no serían de tristeza sino de felicidad, que el mundo apaguese todos sus sonidos y que en ese silencio solo se escuchen nuestros latidos, agitados, ansiosos, emocionados, temerosos, así nos sentamos y conversamos por unas horas, por unos días, por unas semanas.

Así recordé lo que nunca se me había olvidado: la felicidad que siento cuando la hago feliz. Y tuve miedo, es cierto, miedo de sentir lo que siento, que no podía estar cerca sin sentir unas ganas incontrolables de besarla de cerrar mis ojos y acariciarla, intenté luchar pero lentamente iba perdiendo la batalla hasta que me di cuenta que ya estaba perdida que mi alma siempre fue suya y la besé... y después ella me besó y desde entonces algo cambió para siempre, el mundo entero contempló como dos mortales creaban desde su interior un sentimiento inmortal, en ese momento dejamos de respirar aire terrestre porque ya no estábamos ahí, estábamos en otro lugar.

Como cuando estás sentado frente al mar y dices:"te amo", bajo la luz de la luna con aquellos abrazos que te reconfortan tanto, como cuando estás sumamente triste y aparece esa persona para sacarte una sonrisa que lo cambia todo, como cuando te tranquilizas apenas escuchas esa voz, como cuando nos reímos juntos sin saber de qué, como cuando te levantas y ves a tu lado a la persona más hermosa del universo...

Cuando sin saberlo vives al compás de la magia

Por ello, era de esperarse que una noche sentados en un murito vieramos juntos atravesar por nuestro cielo a una estrella fugaz. Qué resumen tan maravilloso!, yo que nunca pensé ver una, ella que se burlaba de mi porque era la segunda vez que veía una, pero el hecho es el que yo recalco: Ella, yo, juntos vimos nuestra "magia".

Que todo lo existente sepa que en él hay algo tan fuerte como el puño de Dios, tan dulce como los labios de un ángel, tan puro como el agua de un manantial, y vive en nosotros dos: jOc y Cathi.

2 comentarios:

Zuct dijo...

mientras leia tu escrito se me vino a al mente una frase que escuche creo que era de octavio paz "el mundo cambia si dos se miran y se reconocen"
que stes bien

Anónimo dijo...

shit!! lo q escribiste m hice recordar cosas i sensaciones q habia olvidado, lo q dices es tan cierto.