domingo, 11 de mayo de 2008

En Fase Dos

Nueve de mayo de 1988, el mundo se deleitó por primera vez con mi privilegiada presencia y lo ha seguido haciendo hasta hoy.

Siguiendo una ya tradición alcohólica, descomunal e insana que representa cada año de mi existencia, mi labor hacia la selecta sociedad a la cual pertenezco y conforman mis amigos más cercanos, tenía que estremecerse con la llegada de las dos décadas.

Es así que mi casa se convirtió ese viernes 9 de mayo en un antro de perdición predilecta con tendencias infames y de una sutíl manera de expresar la unión que permanecerá por siempre.

La noche llegó, la música apabulló toda intención de una noche placentera para los vecinos, el alcohol se enfriaba en la refri, y mis amigos iban llegando, todo los ingredientes se estaban mezclando perfectamente.

Los secos no tardaron en llegar, con ello el dancing se hizo más factible y confortable, 2 brindis que nunca olvidaré: uno con mis amigos de vida de mi promo y los de mi universidad; un chivas que me regaló mi primo (al final se lo tomó haha), caminatas por la calle a comprar más trago, abrazos por aquí, besos por allá, genial esquicitamente delicioso una noche para saborearla por muchas eternidades.

Un vaso roto (no sé quién lo hizo), una mesa rota (ese fui yo haha), una puerta rota (para sacar a diego que estaba inconsciente en el baño), entre otras cosas interesantes son muestra de que valió la pena tanto alboroto.

Ya tengo 20 ja! y una cortada en la mano (por lo de la mesa es que era de vidrio hahaha).


PD: gracias putos por dejar mi casa hecha mierda.

1 comentario:

Anónimo dijo...

jajajaja!!!ai kuandOh nu!!...mal..mal..mal....Oie vrdad eze dia q t vi..m Olvid d dcirt: jueliz kumple lOrnitahh!!!jajaja...atrazasOh..zOrih...=)..cdt!! - cath!